sábado, 5 de julio de 2014

MI AMANTE...





MI AMANTE...

Te había echado tanto de menos que, al subir el Monte Blanco y verte, me quede paralizada.


No era la primera vez que me pasaba, no era la primera vez que así te sentía, te vi y mi rostro se ilumino con tu presencia, mis ojos se tiñeron de azul, y mi rojo corazón salto de mi pecho para ver tu bello atardecer.


Pensaba en ti allí, en Madrid, mis ganas de estar a tu lado aumentaba mi rebeldía por no tenerte, pero espere, espere hasta estar segura que es lo que yo siento por ti, no quería precipitarme, quería saber si renunciaría a todo por ti y, espere…


Cada día he hablado contigo, cada día me enamoras más, cada noche al verte de lejos mi alma volaba hacia ti, pero ya no estabas solo, tus amigas no me dejaban acercarme, se ponían violentas, me y me alejaban más y más, pero yo espere el momento, sabia que llegaría y, seria antes de terminar el verano.


Llego la luna llena, tu estabas esperándome, te sentí mío solamente, mire a lo lejos y vi la profundidad de la noche, y la tibieza de tus aguas, me llamaste con el sonido del viento y, me envolviste con el manto blanco de la luna, y hasta ti fui para entregarme.


Tuve que hacerles frente a tus amigas, las olas, ellas no me dejaban quedarme a tu lado, me llevaban de aquí para allá, y yo soñaba con nadar junto a ti y, dormir en tus brazos.


Me deje seducir lentamente, llegaste a mi acariciando mis pies, al sentirte mi corazón se paro, solo el saberte esperándome y, la impaciencia mía me llevo a amarte, y te ame, te ame, desde el momento que subiste por mis piernas lentamente y, un escalofrió me hizo detenerme, deje que siguieras subiendo e invadieras las partes mas intimas y, en mi entrases sin obstáculos, yo, sin oponer resistencia, solo deseando que siguieras dentro de mi.


Subiste hasta mi pecho, allí quedaste como adormecido, sintiendo mi latir loco, y mis ganas de ser tuya solamente.


Cuando seguiste subiendo hasta mi cuello, sentí un espasmo mas grande que los que hasta ese momento había sentido, mi rostro se torno enigmático y ausente, mi boca volcán esperando tus besos salados, y mis labios repitieron tu nombre… Mar mío, amante mío, amante…



6 comentarios:

Teresa dijo...

Precioso. Me encante ese amante tuyo. Besos.

CHARO dijo...

Tengo tantas ganas de sentir lo que tu sientes que si puedo ir al mar este año iré corriendo a sumergirme en sus aguas.....y pensaré en este escrito.Besicos

ReltiH dijo...

MUY BELLAS IMÁGENES!!!! LINDO POEMA.
UN ABRAZO

Lola dijo...

Muchas gracias Teresa por tus visitas. Un beso grandote.

Lola dijo...

Hola Charo, sentirás pronto cuando puedas estar cerca del mar, pero… lo mejor es sentirle a él cerca, fuerte, y con toda la salud recobrada para vivir juntos muchos años. Gracias por volver. Un beso amiga.

Lola dijo...

Hola Reltih, siempre intento que gusten las fotos, acompañar las letras con ellas a veces me resulta difícil encontrarlas. Gracias por tus amables palabras. Un abrazo.