jueves, 22 de enero de 2015

EL SILENCIO




EL SILENCIO

Quiero ir donde el silencio no sea un fracaso, ni donde los oídos tenga que intervenir, quiero el silencio en mi vida, es mi opción, lo necesito.


Ando yo un poco desviada de mi alma, no nos ponemos de acuerdo ni a la hora de amar, que ya hasta se me hace cuesta arriba, y donde el ruido no me deja de molestar, ni pensar en ti.


Han dejado de pertenecerme los días, pero no creas que no echo de menos los días de antes, con mis cosas de siempre, con mi aprender diario, ahora todo me lo quita el ruido, así ni tengo tiempo de vivir.


Todo pasa rápido, me veo en la cárcel de los sentimientos, no puedo escapar ni con mis sueños, es triste solo poder ser parte de algo que no es mío, y que yo no quiero a mi lado.


Ahora que quiero vivir, voy a determinar pasar la vida durmiendo, es donde nadie entra sin yo consentirlo, es hora de poner colores, olores, y sueños a la vida que me queda por vivir. 



6 comentarios:

Emilio M. dijo...

¡Qué cierto, Lola! El silencio es el semillero de la reflexión, cuyo fruto es el conocimiento, la sabiduría, el goce de las esencias vividas.

Por eso, frente a la tiranía del bullicio, del apresuramiento, del vivir sin darse cuenta, hay que reclamar el silencio, la paz, el recogimiento, el detenimiento, la lentitud, la vida realmente vivida, profundamente inspirada...

¡Qué cierto amiga! ¡Y qué bueno lanzarlo a los cuatro vientos!

Un abrazo muy fuerte!!!

CHARO dijo...

Me quedo con las úlimas líneas de tu escrito que lo veo lleno de optimismo y esperanza con ese "querer poner color, olor y sueños a lo que nos quede de vida". Muchos besicos

Mª Jesús Muñoz dijo...

Lola, me gusta este profundo homenaje que haces al silencio...Porque gracias al silencio aprendemos a pensar, a valorar y a SER...El ruido es pura materia, que esclaviza y anula el espíritu, amiga...
Mi felicitación y mi abrazo inmenso por tu buena inspiración y buenos textos.
M.Jesús

Carmen Silza dijo...

El silencio es tan necesario como el comer..con él profundizamos y podemos cambiar muchas cosas...el bullicio obstruye toda concentración con el espiritu...
Me encanta como escribes,lo que dices y la forma que le das.
Felicidades Lola.
Un abrazo

José Manuel dijo...

El silencio es un buen complice para la mente y el cuerpo.

Besos

Patty dijo...

Haces bien Lola, no hay nada más fructífero que pensar en uno y tratar de alcanzar por lo menos nuestros deseos y sueños... besitos preciosa muá :*