lunes, 1 de agosto de 2011

FUI UNA NIÑA MALA




FUI UNA NIÑA MALA

Fui una niña solitaria, me encantaba perderme por la casa grande de mi madre, que pasaran las horas sin acordarse de mi, por que mi mundo era mucho mas interesante que el que me dejaban ver los demás, y yo hice un mundo a mi medida.


Me perdía, mas que nada en las horas de la siesta de mi tierra árida y bochornosa, cuando el canto de las cigarras borraba el sonido de las gentes, y la sombra, se hace desear mas que ninguna otra cosa.


Me gustaba el silencio que se respiraba en la cocina de matanza, dónde después de tanta actividad, no quedaban mas que los chimes que nadie necesitaba a lo largo del año, y donde dos baúles de mi madre, guardaban la dote de mi hermana siete años mayor que yo, y que a nosotras, las hermanas pequeñas nos llenaba de envidia ante tanto encaje, que mi madre pagaba por meses, a una señora llegada de Almagro, que así se ganaba la vida.


A lo largo de mis primeros años aquel fue mi mundo, yo soñaba y a la vez escapaba, dejaba volar mis sueños, mientras mi cuerpo y mi mente crecían, empezando a sentir sensaciones que yo no me explicaba, y temblaba cuando mis piernas húmedas se encontraban con mis manos, ansiosas, y nerviosas esperando la noche para tocarme, en las largas madrugadas bochornosas de mi tierra.


Después llegaron las confesiones y el propósito de enmienda que jamás cumplía, por que en mi cuerpo todo crecía pero el deseo mas que ninguna otra cosa. Y pensé que era la niña más mala del mundo, y después de confesarme, pretendía no volver a pecar más con mi cuerpo, pero eso no paso, y hasta entender que era lo que me pasaba, fui desgraciada, solitaria y turbia, pero nadie se dio cuenta.


Y paso el tiempo, y deje de confesarme porque me hacia sentirme peor, ya que mi instinto me perseguía todo el día, esperando la oscuridad para volver a caer en horas inciertas, en juegos nocturnos mas ciertos que nada de lo que pasara a mi alrededor, por que mis días dejaban de existir esperando solamente las noches.


Después todo se volvió entendible, y con el tiempo fui una madre cercana a mis hijos, que fuesen felices fue siempre mi bandera, y ellos sin miedos ni obsesiones jamás se sintieron sucios por que su cuerpo creciese, y sus necesidades también, es lo normal, siempre lo fue, yo era lo que jamás entendí que me pasaba, y el porque era tan mala, y tan sucia.





12 comentarios:

MORGANA dijo...

Lola,eran otros tiempos,en los cuales el cuerpo era algo sagrado y cualquier pensamiento de deseo era tachado de pecado.
No fuiste una niña mala,los niños hemos sido así,curiosos por naturaleza.
besos a tu alma.

Liova dijo...

Hola amiga!!!! Qué palabras tan bien escritas para pasear por tu vida!!!! De la experiencia se aprende y luego... cuando toca, se intenta comprender las situaciones y no remendarlas porque no hay nada que remendar. BESITOS Y SALUDITOS TODAVÍA EXTREMEÑOS.

María dijo...

No eras una niña mala en absoluto, es que los tabúes de la época eran tela marinera.

Me ha gustado este relato tan intimista y me has hecho recordar los cofres (aquí se llamaban así) del ajuar, jajaja.

Besos

TORO SALVAJE dijo...

Cuantos traumas ha causado la religión.

Peor que una plaga.

Besos.

Trizbeth dijo...

En tiempos pasados, qué dificil era explicarlo todo mi querida Lola y cuantos traumas innecesiors! Por suerte tus hijos tienen una madre comprensiva y abierta!
Me gustó tu entrada, tan bien escrita!! Besos amiga!

alp dijo...

Que bien explicado...en mi cole, todo era pecado y nos salian granos,jejej, Ahora que tengo los niños a las puertas de la pubertad...veremos a ver...un beso desde Murcia y me encanta como escribes.

Scarlet2807 dijo...

Que bellos recuerdos de la niñez
Y coincido con Morgana, no fuiste una "niña mala" solo fuiste una niña y todos los niños hemos sido curiosos...
Besitos en el alma
Scarlet2807

Antorelo dijo...

Lo que tan bien has escrito se sale lo lo personal para convertirse en el retrato de un tiempo.
Un abrazo

Mercedes Ridocci dijo...

Me ha gustado muchísimo como narras "el deseo prohibido" y la culpa que generaba. Menos mal que hoy las cosas son diferentes, al menos para los que tomamos conciencia de la represión y decidimos educar de una forma más sana.

Un abrazo

Lola dijo...

Hola MORGANA, Liova, María, TORO, Trizberth, alf, Scarlet, Antorelo, y Mercedes, muchas gracias por vuestros comentarios, me han encantado todos, y hoy me he sentido una niña… menos mala .un abrazo.

Julio Dìaz-Escamilla dijo...

Es lamentable cómo algunos adultos no prestamos la atención necesaria, el consejo a tiempo y la comprensión adecuada a nuestros niños y jóvenes. Veo que tú ahora lo haces.
Un abrazo.

Lola dijo...

Hola Julio, muchas gracias por tu comentario, en esta época hablar de lo que escribí hace unos días parece fuera de lugar, pero en esos momentos… de verdad que me sentía fatal, pero también eso era mas fuerte que yo. Un abrazo.